Macrolepiota procera

Estamos en otoño, un tiempo húmedo que ayuda a las lepiotas a crecer en lugares herbáceos. Un hongo  que puede medir hasta los 25 cm de diámetro, impresionante y bello, además es comestible y delicioso.

El pie es parduzco y cubierto con una capa más oscura que se rompe en marcas parecidas a serpientes.  El diseño de este hongo es de gran belleza, y es común encontrarlo por Europa.

El equilibrio del suelo del medio natural para mí es un buen compost, es el que se consigue cuando conviven celulosa y lignina (paja, serrín, cortezas, ramitas, hierbas secas) junto a los azúcares (vegetales verdes, orujos, frutas, etc) y el nitrógeno (estiércoles frescos, purínes, leguminosas, etc) y con un 70% de humedad y sin exposición al sol y sin vientos y con temperaturas suaves es donde tendremos el mejor de los suelos para buscar las deliciosas setas.

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